domingo, 28 de septiembre de 2014

El Corronchol de mi pueblo


Entrevista
El Corronchol de mi pueblo

Por: Rafael Rodríguez Villalobos.

El Doctor Omar González Anaya,  una figura muy reconocida en a nivel cultural y en el área de la Medicina, ha mezclado su oficio principal, la Medicina, con los cuentos del campesino neto, haciendo la mejor terapia para la salud, la Risoterapia, ya que él mismo menciona que a todo aquel que logre sacarle una sonrisa es considerado su paciente.
La tradición oral es el alma máter de la conservación de una cultura, Omar González, es el típico "cuentero" popular letrado que ha decidido tomar las características de su origen como la columna vertebral de sus narraciones, haciendo mucho más rico el material para hacer tradición oral.

¿Para usted que es la tradición oral?

Bueno para mí eso hace parte de la historia de la humanidad, eso significa todas esas formas de hablar de las personas que se van transmitiendo, como su nombre lo dice, de boca en boca y que van cambiando de acuerdo a la región en la que uno esté, que a veces la gente no tiene los conocimientos suficientes sobre el habla y los llaman estudiosos, pues ellos piensan que esto debería erradicarse, esto es un tema interesantísimo porque hace parte de nuestro folclor literario y que involucra a personas estudiosas como el caso de García Márquez, en sus novelas ha hablado sobre esas cosas; de manera que la tradición oral es eso, la forma como  nosotros hablamos.

¿Qué lo motivó a usted a estudiar medicina?

Bueno, cuando uno está pequeño uno siempre tiene una inclinación o ciertos gustos, incluso se le podría agregar también por la necesidad de la región en que uno vive, puesto a que yo me crié en un pueblo muy pobrecito y no hay casi acceso a la medicina. Entonces al ver el sufrimiento humano empecé a interesarme por la medicina, y luego que terminé el bachillerato, tuve la fortuna de pasar en la Universidad Nacional de Colombia y pues aquí estoy sirviendo como lo hacen todos los médicos, sobre todo a su patria chica.

¿Luego de estudiar su carrera profesional, que lo motivó a hacer tradición oral?

Lo que pasa es que todas las personas a parte de su carrera profesional, tienen otras inclinaciones, tienen otros gustos. El médico es una persona que está en contacto directo con los campesinos, con el paciente, y en este medio es riquísima la tradición oral y eso me motivó a investigar ¿Por qué nosotros somos así? ¿Por qué hablamos así? y todas esas cosas que se tejen alrededor de la tradición oral, como son los mitos y las leyendas. Eso hace parte del vocablo popular y sirve para enriquecer las historia de los pueblos y yo los plasmo para que no queden en el olvido. Es un entretenimiento que yo llevo paralelo a la medicina, pero que no es ninguna fuente económica.

¿A qué se debe que haya pocas personas que se dediquen a esto?

 Bueno es que hay que diferenciar entre el que hace reír con cuentos de la vida cotidiana y el que investiga por qué somos así y nos expresamos de esa forma, de donde viene eso, ese es el trabajo que yo hago, el trabajo literario, osea que yo no soy un simple referidor de cuentos, ni un simple decimero. En Sincelejo había un señor que realizó un trabajo sobre tradición oral y lo denominó el “habla popular” y estudiaba el habla del costeño que él llamó también  “costeñol” y pues yo fui mucho más allá y digo que eso no es el costeñol si no el “corronchol de Córdoba” que es la forma de hablar de nuestros campesinos, de forma que yo soy es un investigador de la tradición oral.

¿Qué consejo les da a los jóvenes para hacer tradición oral?

Bueno, lo primero que deben hacer es investigar, hoy en día afortunadamente existe “el tal internet”, pero no hay nada mejor que la fuente primaria que es el campesino nuestro, los viejitos que conservan esas cosas antiguas y que tienen ocultas como mitos y leyendas, aquí en córdoba se habla mucho de las brujas que se convierten en animales ya sean tierreras o volantonas.

¿Usted considera que con el tiempo desaparezca la tradición oral?

Eso jamás desaparecerá siempre que haya seres humanos, mientras existan los abuelos le echaran los cuentos al hijo y el hijo a los nietos y así va a trascender siempre, pero ya será con otras historias me imagino que de computadores y se dirán que son montunos porque solo tienen un solo computador, y por esa razón es que digo que la tradición oral jamás desaparecerá lo único es que se va a modernizar.

¿Usted busca que el lenguaje sea entendido por todo el mundo y no sofisticarse al hablar?

Claro porque ahora ya en los medios de comunicación no dicen “ayer” sino para refinarse dicen el día anterior, vea tres palabras y uno no sabe si es el día anterior a la batalla de Boyacá o qué. Los grandes escritores y cuentistas dicen que no se debe adjetivar tanto, es decir ir directo y no dar tanto rodeo.

¿Usted no ha intentado crear una escuela de tradición oral?

Yo lo he intentado, es más yo tengo varios libros reconocidos a nivel mundial y he sido ganador de cuento nacional de cuentos para médicos me han publicado en el periódico El Tiempo, El Espectador, y da tristeza que aquí en córdoba que la secretaría de cultura no les interese casi estas cosas porque piensan más en aspecto político que cultural, ya que esto no da votos.

Por último, ¿podría darnos una muestra de las historias que usted hace?

“Este es el compae Casiano y el hijo perdío. Hombe imagínate que se lleva el compae Casiano a su  muchacho y el muchacho montunito se lo llevó pa Montería, y ese muchacho quedaba lelo viendo las vitrinas de los almacenes del centro, hasta que en el mira que mira, se embolató y se perdió el muchacho y empieza el compae Casiano a llamá a ese muchacho por todo el centro ¡Filibecto, oh Filibecto!  Y busca y busca  y nada a todo el mundo le preguntaba, en eso embocó por un callejón del mercado donde se paseaban las muchachonas de la vida alegre, tú las conoces verdá, tú me entiendes, y entonces una de esas muchachas llamó al compae y que ¡psss! ¡psss! Viejo, viejo ¿tú buscas una muchacha? Y dice el viejo no yo estoy es buscando un muchacho y dice la vieja ñerda me salió cacorro el viejo marica este”

En las botas de un policía

EN LAS BOTAS DE UN POLICÍA

Por: Ginna González

Jesús González Tafur despertó sobresaltado por el recuerdo de la riña que había presenciado la noche anterior en el municipio de Galeras-Sucre, escucha el tic tac de su reloj el cual marcaban las 6:00 de la mañana, se levanta; se dirige a darse un baño, el frío del agua que parecía de invierno calaba sus huesos, se alistó rápidamente y llamó al personal de turno a que se formara para darle las indicaciones de lo que sería la agenda del día. Al terminar se encerró en su oficina llevando en su mano derecha una taza de café, mientras disfrutaba de ella un murmullo llegó a sus oídos, llevado al compás de la húmeda y tibia brisa natural; era el sonido de su celular que anunciaba una llamada, era el alcalde del municipio recordándole la reunión que tenían con el consejo de seguridad el cual participarían: la secretaria de gobierno, personera municipal, inspección de policía y ejército con el fin de coordinar distintos proyectos sobre medidas de seguridad en el municipio.

Siendo las 10:00 de la mañana finalizo la reunión, el comandante Jesús se despidió de los presentes y se marchó con sus compañeros a realizar el censo a fincas; recorriendo el camino, algunos llenos de sol y otros en penumbras se acercó a cada administrador y/o propietarios de las fincas a prevenirlos sobre el hurto de ganado y que estén atentos a cualquier persona sospechaAl regresar a la estación tomo el almuerzo ¡la comida había estado deliciosa! y se dirigió a su habitación a recostarse unos minutos, en unas horas dormidas y entre suspenso recuerda que debe asistir a la emisora “PELIKU ESTÉREO” a realizar su programa “CUÉNTELE AL COMANDANTE” donde la comunidad comenta sus quejas y se les orienta donde deben dirigirse.
Al llegar las 3:00 de la tarde ciudadanos del municipio se percataron al ver un hombre totalmente desconocido que y además no se encontraba en sus cinco sentidos, dieron aviso a la policía, la cual llego oportunamente al lugar y detuvieron al individuo al encontrar cierta cantidad de estupefacientes en sus bolsillos. Y al cabo de 1 hora un hombre fue detenido por hurto en una finca del sector. Mientras los otros se sumergen en la pereza y Jesús en el amor por su trabajo y servicio a la patria, hizo posible el proyecto del árbol de los valores con el fin de que cada policía no solo tengo un compromiso con la ciudadanía si no con el mismo, ya que de cada uno depende ser una mejor persona.

Llego la noche, una brisa fría hacia mover las grandes ramas de los árboles que rodeaban la estación, después de una larga jornada de trabajo Jesús se dirigió a su habitación, se cambió y postrando de manera inmediata su cuerpo a su cama, cerró los ojos al apoyar su cabeza en la almohada sintió relajarse, había sido un largo viaje pero en cualquier momento un nuevo día surgiría.