jueves, 30 de octubre de 2014

Reportaje

LOS PASOS DE UN DISCAPACITADO 


Wilson Flórez, el cieguito. 


Por: William Alberto Almanza Posada


Al transcurrir diariamente por las calles de Ciénaga de Oro, es fácil encontrarse con sinnúmero de vendedores ambulantes que recorren todos los lugares del pueblo, como vendedores de frutas, jugos, fritos, entre otros tipos de comidas. Al caminar regularmente por las travesías del pueblo es más fácil chocarse incontable número de veces con el señor Wilson, quien deambula día y noche por los alrededores de Ciénaga de Oro, más conocido como Flórez, "el cieguito". 

Este señor quien puede tener algunos 38 años de edad, es de estatura baja, piel morena y su vestimenta es bastante ancha. Wilson carece de vista hace mucho tiempo por lo que se le dificulta ver lo suficiente, pero más sin embargo este señor, se desempeña como vendedor de frutas. La carreta de Flórez, el cieguito esta toda descolorida, oxidada, sucia y vieja parece haber resistido los estragos del tiempo y solo cuenta con un par de llantas, tablas en buen estado y una ponchera cargada de naranjas. 

"Llevo la naranja dulce..., doce en dos mil", es lo que grita por las calles, en ese preciso momento se le arriman tres niños entre los cinco y cuatro años, mientras que los otros clientes de Flórez solo se aprovechan de su condición para quitar cualquier fruta que este en esa vieja porcelana, pero no cuentan con el cieguito solo ve lo necesario, como para ponerle la mano y decirle “deja las naranjas quietas si no me vas a comprar” rechina con su voz gruesa. 

Al mediodía cuando los rayos ultra violetas se vuelven intensos y el calor es más sofocante Wilson llega a la acera más cerca, ubica a un lado la carretilla y se recuesta en cualquier corredor a descansar y a comer el almuerzo que carga en una porta-comida de color verde, descansando alrededor de una hora. 

El agotamiento y el cansancio de caminar medio pueblo se vuelve intenso cada vez más, la venta de naranjas aumenta y ya casi Flórez cree terminar la venta del día. Wilson no desiste del número de veces que pasa por el mismo lugar y no se da por vencido, moviendo la cabeza de izquierda a derecha logra ubicarse en cada parte del pueblo, aunque para muchos Flórez esta cieguito ya no ve en lo absoluto. 

El día transcurre bastante caluroso y Flórez sigue caminando, sigue con la venta de naranjas, el ruido de las motos cada vez es más insoportable, el polvo en sus ojos y el tráfico aumenta a eso de las dos de la tarde. El inarmónico pito de una moto rechina en sus oídos, era el viejo Carlos que pasó de prisa gritándole muy cerca "apártate viejo Flórez". 

En una de esas eternas y largas caminatas, Flórez ya está cansado y el agotamiento llega a su cuerpo, decide ir directo al mercado del pueblo y estacionarse en un lugar específico para ver si así logra vender y culminar su día de labores, no obstante de la situación ya empezó a desesperarse, ya la noche empezaba a caer y Flórez aun no acababa con la venta, el murmullo de la gente, los vendedores y clientes comenzaban al volverse fastidioso gritándole a Flórez que dejara las ventas para el día siguiente. Ignoraba los gritos, lo malos comentarios, solo le importaba terminar de vender, pues para él era más importante llevar dinero a su casa. 

Al caer la noche y oscurecer cada rincón del mercado se empezaban a encender las lámparas del alumbrado público para Flórez era indicio de que ya era tarde y debía emprender camino a casa. 

Al llegar a su humilde y pequeña vivienda a Flórez lo recibe un perro, de color negro, patas cortas, cuerpo largo, orejas muy grandes y bastante peludas, cualquiera que visita a Flórez se preguntaría algunas mil seiscientas treinta y seis veces de donde saco ese pequeño cachorro que no deja de lamerlo hasta entrar la carreta.


CONSUELO MADRE Y ÁNGEL


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Por: Nataly Caro Ricardo


En Cereté, son 9 las madres sustitutas  que dedican sus días y su vida a brindar el amor, el cariño y la alimentación a  niños que se encuentran bajo la protección del ICBF.

El día de la señora consuelo comienza cuando aún el reloj  despertador programado a las 6:00 am no suena, ha pasado una de tantas noches de desvelo con una de sus hijas, ella acaba de cumplir 51 años y delos cuales lleva  15 separada de su esposo.
Consuelo hace 8 años es madre sustituta de ICBF, con lo que ha sacado adelante por todo este tiempo a sus dos hijas y los más de 40 niños que han pasado por su hogar, entre ellos verónica  que solo tiene 6 años y vive en su casa desde que tenía 6 meses de gestación, vero como consuelo la llama luego de una ardua búsqueda de su nombre en revistas es la única madre que tiene pues la propia al momento de su nacimiento y enterarse que la niña nacería con una parálisis cerebral  y quizá no viviría mucho tiempo la dejó en abandono sin mediar palabra un viernes santo de hace 6 años cuando le dijo a consuelo que iría a visitar a otro de sus hijos que vivía en un corregimiento cercano del  municipio , ella nunca regresó.
Consuelo al final de su día luego de hacer los oficios del hogar, preparar a Elena de 15 años para que se vaya a estudiar, darle el desayuno a María de los Ángeles de 4 años y de dedicarle casi una hora o más a vero para que coma no tiene descanso, pues vero por su condición muchas noches no duerme, es inexplicable su llanto fuerte todas la noches pero ella por el inmenso amor que le tiene ya está acostumbrada a dormir quizá solo 4 horas.
Terminó academicamente una carrera profesional pero luego de su separación con sus esposo no pudo culminar si carrera, “me siento feliz con mis pelaitos, los cuido y les dedico el tiempo y el amor que una buena madre les brindaría, vero es mi vida ella es todo para mí, yo quisiera que la adoptaran que le la llevaran para estados unidos a ver si allá le hacen algo que mejore su calidad de vida, pero si a vero le llegara a pasar algo yo me muero” dice consuelo mientras que sostiene  a la hermosa vero de ojos verdes y saltones  con  un gesto de risa involuntario en su pequeño rostro sucio de auyama y huevo.
Consuelo se siente feliz de su labor pues ser madre sustituta de bienestar familiar no es considerado un trabajo es una labor social que no recibe remuneración hasta hace unos pocos meses por parte del estado, quien asignó un porcentaje del salario mínimo para reconocer la incansable labor que tiene esta mujer de cabello blanco y ojos claros.
El apoyo que consuelo recibe de sus hijas es fundamental para ella, la mayor quien es la madrina de verónica no vive en su casa pero sin embargo siempre la visita para saber cómo se encuentra, si necesita hacer alguna diligencia de sus medicinas o una cita médica, la hija  menor de consuelo también trasnocha con ella cuando a vero por alguna razón que no sabe comienza su llanto desde las 11 hasta las 3 am, acompaña a su madre en su desvelo pero luego el sueño las vence y no se sabe a qué hora se duermen si primero caen ellas o primero cae vero.
Consuelo dice que la persona que un día se acercó a su casa a ofrecerle esta oportunidad es un ángel, otras personas le dicen que si no está cansada de criar hijos ajenos y de hacer el trabajo que otras madres deberían hacer o para que se ponen a traer hijos sal mundo sin garantías de una estabilidad emocional y alimenticia.
Para los que la conocen dicen que ella tiene el cielo ganado que no es todo el mundo el que se pone a hacer este tipo de “trabajos”, pero quizá para ella es el mejor del mundo porque sabe que más que una madre sustituta se convierte en un ángel en la tierra para la gran cantidad de niños que necesitan un hogar para vivir como, lo que son niños.


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